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Programa 14

Temporada de conciertos

2022-2023

Manual para sobrevivir al mundo

Badajoz 11 mayo
Villanueva de la Serena 12 mayo

Orquesta de Extremadura
Ketevan Kemoklidze
Christoph König

Programa

19:00 - charla preconcierto
20:00 - concierto

1.

Franz Liszt. De la cuna a la tumba, S.107 (1881-1882) *

La cuna
La lucha por la vida
En la tumba, cuna de la otra vida

Hector Berlioz. La muerte de Cleopatra (1829) *

Ketevan Kemoklidze, mezzosoprano

2.

Robert Schumann. Sinfonía nº 3 en mi bemol mayor, op.97, «Renana» (1850)

Lebhaft
Scherzo. Sehr mässig
Nicht schnell
Feierlich
Lebhaft

Christoph König, director

 

* Primera audición por la Orquesta de Extremadura

El ciclo completo de la vida —nacimiento, muerte y resurrección— se aparece en este programa como si fuera un manual detallado de supervivencia. Empezará Liszt con el último de sus poemas sinfónicos, tomando al oyente de la mano desde la cuna hasta días crepusculares con el único sabor de la nostalgia en el paladar. Un Berlioz a pocos meses de escribir su Sinfonía Fantástica retoma el pulso con la muerte de uno de los mitos más recurrentes del mundo antiguo, Cleopatra, dentro de la serie de cantatas que compuso para el Prix de Rome. El viaje iniciático se completará con Schumann, que modela su Sinfonía “Renana” para mostrar esa inercia irrenunciable al cambio que está en nuestra naturaleza, y que le lleva a buscar la salvación mediante la belleza de lo cotidiano (como ese paisaje sereno del Rin) y a postular a la música como el bálsamo contra cualquier sufrimiento.

Notas al programa

Los últimos 25 años de vida de Franz Liszt (1811-1886) están marcados por su búsqueda de la trascendencia. La espiritualidad que perseguía no solo se enmarcaba en lo religioso (vivió por temporadas en El Vaticano) sino que afectaba a toda su visión estética del mundo, comenzando a desarrollar conceptos profundos en la música y procurando relecturas de sus composiciones de juventud. Esta visión un punto retrosprectiva y tan alejada de los temas cotidianos va construyendo en Liszt una dialéctica de la nostalgia que se impone en su discurso y de la que emanan todas sus últimas obras. Así nacen a principios de la década de los ochenta los cuatro Valses oubliées, la última versión de Sposalizio o el Romance oubliée, todas hijas de un mismo aliento creativo. También aparecerá entonces la primera obra del programa de hoy, su último poema sinfónico De la cuna a la tumba, S.107, alejado un cuarto de siglo de sus doce “hermanos” compuestos en Weimar, lugar de amplísima tradición orquestal.

La inspiración para la obra la toma Liszt de un dibujo a pluma que le regalará el pintor húngaro Mihály Zichy el 6 de abril de 1881, titulado Du berceau jusqu’au cercueil (“De la cuna al ataúd”), donde aparece representado el infinito ciclo de la vida con múltiples alusiones al conocimiento como fuente de eternidad. El compositor austrohúngaro modifica algunos elementos en su traslado al pentagrama, dividiendo la obra en tres partes para representar las tres etapas vitales —nacimiento, madurez y muerte— pero con una visión final más esperanzada, sustituyendo la palabra “ataúd” del título original del dibujo por la frase “Tumba, cuna del Más Allá”, más acorde con sus ideales religiosos.

Dibujo titulado Du berceau jusqu’au cercueil, de Mihály Zichy (1881), en el que se basó Liszt para componer su obra

Liszt volcará el lirismo en los instantes iniciales (“La cuna”) equiparando la fragilidad de la infancia con una especie de inociencia instrumental representada por violines, violas, arpa y flautas. Veremos el crecimiento y la batalla de esas melodías en el impulso heroico del segundo movimiento (“La lucha por la existencia”), para acabar con una recapitulación de todo lo escuchado en los instantes finales, una bella galería fotográfica de vivencias en esa cuna hacia la otra vida. A pesar de su poca presencia en los escenarios, el hecho de que Liszt la compusiera originariamente para piano, la reescribiera para cuatro manos y acabara por adaptarla al mundo orquestal nos habla del aprecio del compositor por la pieza, una especie de “ciclo de senectute” a la búsqueda de un paisaje interior más sereno.

Justamente en el extremo contrario —aunque con temática cercana— se encontraba Hector Berlioz (1803-1869) en el momento de componer la segunda pieza del presente programa, La muerte de Cleopatra o Cléopâtre, scène lyrique, H 36. El músico francés se presentaba con esta obra por tercera vez al Prix de Rome, uno de los concursos de composición de mayor prestigio de toda Europa y cuyo premio consistía en el soporte financiero y la estancia durante cuatro años en la Académie de France de Roma, ubicada en una Villa Medici recién restaurada por orden de Napoleón. El año anterior a la presentación de Cléopâtre Berlioz ya se había alzado con el segundo premio por su obra Herminie (1828); sin embargo, el jurado no entendió en este caso las audacias propuestas por Berlioz en su adaptación del poema homónimo de Pierre-Ange Vieillard, declarando desierto el galardón y otorgando el segundo premio a un joven que acababa de cumplir veinte años, Eugène Prévost.

La muerte de Cleopatra mira hacia un momento histórico incómodo y novelesco. En palabras de Berlioz, «el tema que nos dieron para trabajar fue el de Cleopatra después de la batalla de Actrium. La reina de Egipto sería mordida por el áspid y moriría entre convulsiones. Antes de consumar su suicidio dirigió a las sombras de los faraones una invocación llena de terror religioso; les preguntaba si ella, reina disoluta y criminal, podría ser admitida en una de las gigantescas tumbas levantadas a los espíritus de los ilustres soberanos por la gloria y la virtud». El grandilocuente y algo anticuado verso de Vieillard funciona como catalizador de lo inesperado: toda una serie de efectos vanguardistas que se ven obligados a desplegarse dentro de la forma más clásica posible, la de una cantata para voz de soprano (o mezzosoprano), según exigencias del jurado del Prix de Rome.

Portada del autógrafo de Cléopâtre, de Hector Berlioz (1829)

No hay rastro de conformismo en la obra, escrita con una pluma encendida que juega con la extrañeza sonora en los recitativos y con un uso extremadamente dramático de los silencios en las arias. La escena más relevante, la hipnótica “Meditación” de Cleopatra, está situada justo en el centro de la partitura, ejerciendo de bisagra entre dos mundos, no solo el de la vida y la muerte sino también el de la idealización del pasado frente a la decadencia del futuro. La asombrosa orquestación se nutre de unas armonías tan audaces que Berlioz las retomará años más tarde en otras obras, como en su ópera Benvenuto Cellini. El fracaso La muerte de Cleopatra llevó a que, pocos meses después, el compositor francés se enfrascase en la creación de su obra más ambiciosa, la Sinfonía fantástica.

Y justo entre estas dos concepciones tan distintas del paso del tiempo —Berlioz y Liszt— se sitúa Robert Schumann (1810-1856). Los ejes de coordenadas son los mismos, el Romanticismo pleno, aunque aparece un elemento diferenciador frente a los otros dos genios: la aparición de la naturaleza como metáfora de todo aquello que se transforma. A esa inercia irrenunciable del cambio es a lo que Schumann quiso dedicar su Sinfonía n.º 3 en mi bemol mayor, op. 97, apodada la «Renana», por cuanto cita en lo concreto al paisaje sereno del Rin, a la belleza imprevista que supone la catedral de Colonia y, en definitiva, al honrado y profundo modo de vivir de la gente de la tierra en la región renana. Esas dos imágenes, la del cambio continuo y la de lo permanente, no son contradictorias sino que deciden sustentarse la una en la otra. El melancólico, ciclotímico y literalmente paranoico Schumann sabe virar la mirada hacia tierras más tranquilas, y afronta este elogio de aldea con espíritu alegre y repleto de guiños populares, en un intento estimulante de captar el beneplácito del público y la crítica. Lo consiguió.

Compuesta en apenas un mes a finales de 1850, se estrenó en Dusseldorf el 6 de febrero del siguiente año cosechando un éxito importante. En cierto sentido, la sinfonía renana es programática, o al menos así la define Clara Schumann en sus diarios. El compositor siempre fue cauto al respecto y prefirió suprimir esas alusiones y paralelismos con la realidad para no reforzar el ya de por sí muy crecido tronco común de la música y la palabra. Pero la naturaleza y la música nunca han acabado de desvincularse. La estructura de la obra es poco habitual, organizada en cinco movimientos donde lo evocador se adueña de los números centrales y lo inconcreto de los extremos. El lirismo y la capacidad rítmica están en primer término y reciben un tratamiento preponderante, dando lugar a una energía radiante que se desparrama por los compases iniciales de manera contagiosa y, desgraciadamente, discontinua.

Vista sobre el Rin. Edward Richardson (1850)

Ese mismo río Rin al que le dedica esta música inició el camino de la destrucción de Schumann apenas un lustro después. Carcomido por las alucinaciones, el compositor decidió suicidarse lanzándose a sus aguas. No murió, pero casi como un macabro homenaje a este juego de transformaciones, nunca volvió a ser el que fuera antes, y falleció poco después internado en un sanatorio en Endenich, convirtiéndose en un modelo quintaesenciado del Romanticismo. Así que tres grandes compositores les proponen un viaje entre aquello que nos hace ser nosotros mismos y aquello que nos cambia. La idea es buscar la salvación mediante la belleza de lo cotidiano —como ese sereno paisaje del Rin—, y seguir las instrucciones de este manual detallado de supervivencia que incluye el mapa del tesoro, y al que, entre fracasos comunes y pequeñas victorias, tenemos por costumbre llamar vida.

© Mario Muñoz Carrasco

Mario Muñoz Carrasco es musicólogo, gestor cultural y crítico musical. Cursa el Grado en Musicología en la Universidad Complutense de Madrid, finalizado primero de su promoción, así como el Máster en Música Española e Hispanoamericana. Desde el 2007 ejerce como crítico musical en distintos medios, tanto en radio como en prensa, colaborando con Ópera Actual, La Razón, Scherzo o ABC entre otros. En el campo de la gestión participa con las principales instituciones culturales (Teatro Real, Ayuntamiento de Madrid o Fundación Juan March) en actividades musicales de diversa índole relacionadas con la recuperación de patrimonio, la organización de conciertos o la coordinación técnica y artística de distintas orquestas. En el campo de la alta divulgación participa habitualmente con las más destacadas instituciones musicales como la Orquesta y Coro Nacionales de España, el Teatro Real, la Orquesta Sinfónica de Radio Televisión Española o el Centro Nacional de Difusión Musical, labor que compatibiliza con la docencia en distintas universidades.

Letra de La muerte de Cleopatra

Texto de Pierre-Ange Vieillard (1778-1862).

C’en est donc fait! Ma honte est assurée,
Veuve d’Antoine et veuve de César,
Au pouvoir d’Octave livrée,
Je n’ai pu captiver son farouche regard.
J’étais vaincue, et suis déshonorée.
 
En vain, pour ranimer l’éclat de mes attraits,
J’ai profané le deuil d’un funeste veuvage;
En vain, en vain, de l’art épuisants les secrets,
J’ai caché sous des fleurs les fers de l’esclavage;
Rien n’apu du vainqueur désarmer les décrets.
A ses pieds j’ai traîné mes grandeurs opprimées.
Mes pleurs même ont coulé sur ses mains répandus,
Et la fill des Ptolémées
A subi l’affront des refus!
 
Ah! Qu’ils sont loin ces jours, tourment de ma mémoire,
Où sur le sein des mers, comparable à Vénus,
D’Antoine et de César réfléchissant la gloire,
J’apparus triomphante aux rives du Cydnus!
Actium m’a livrée au vainqueur qui me brave;
Mon sceptre, mes trésor son passé dans ses mains;
Ma beauté me restait, et les mépris d’Octave
Pour me vaincre ont fait plus que le fer des Romains.
Ah!Qu’ils sont loin ces jours, etc.
Mes pleurs même ont coulé sur ses mains répandus,
J’ai subi l’affront des refus.
Moi!… qui du sein des mers, comparable à Vénus,
M’élançai triomphant eaux rives du Cydnus!
 
Au comble des revers, qu’aurais-je encore à craindre?
Reine coupable, que dis-tu?
Du destin qui m’accable est-ce à moi de me plaindre?
Ai-je pour l’accuser les droits de la vertu?
 
J’ai d’un époux déshonoré la vie.
C’est par moi qu’aux Romains l’Égypte est asservie,
Et que d’Isis l’ancien culte est détruit.
Quel asile chercher? Sans parents! Sans patrie!
Il n’en est plus pour moi que l’éternelle nuit!

Méditation

How if when I am laid into the tomb… (Shakespeare)
 
Grands Pharaons, nobles Lagides,
Verrez-vous entrer sans courroux,
Pour dormir dans vos pyramides,
Une reine indigne de vous?
 
Non!… Non, de vos demeures funèbres
Je profanerais la splendeur!
Rois, encor au sein des ténèbres,
Vous me fuiriez avec horreur.
Du destin qui m’accable est-ce à moi de me plaindre?
Ai-je pour l’accuser les droits de la vertu?
Par moi nos dieux ont fui d’Alexandrie
Et d’Isis le culte est détruit.
Grands Pharaons, nobles Lagides,
Vous me fuiriez avec horreur!
Du destin qui m’accable est-ce à moi de me plaindre?
Ai-je pour l’accuser les droits de la vertu?
Grands Pharaons, nobles Lagides,
Non, j’ai d’un époux déshonoré la vie.
Sa cendre est sous mes yeux, son ombre me poursuit.
Cest par moi qu’aux Romains l’Egypte est asservie.
Par moi nos dieux ont fui les murs d’Alexandrie,
Et d’Isis le culte est détruit.
Osiris proscrit ma couronne.
A Typhon je livree mes jours!
Contre l’horreur qui m’environne
Un vil reptile est mon recours.
 
Dieux du Nil… vous m’avez… trahie!
Octave… m’attend… a son char.
Cléopàtre en… quittant… la vie,
Redevient digne de… César!
¡Se acabó, pues! Mi vergüenza está asegurada.
Viuda de Antonio y viuda de César,
entregada al poder de Octavio,
no he podido cautivar su feroz mirada.
Fui vencida y estoy deshonrada.
 
En vano, para reavivar el esplendor de mis encantos,
profané el duelo de una funesta viudez.
En vano, en vano, agotando los secretos del arte,
escondí bajo flores los grilletes de la esclavitud.
Nada ha podido desarmar los decretos del vencedor.
A sus pies arrastré mis oprimidas grandezas.
Incluso mis lágrimas derramé en sus manos.
¡Y la hija de los Ptolomeos
sufrió la afrenta del rechazo!
 
¡Ah! ¡Qué lejos están aquellos días, tormento de mi memoria,
en los que sobre el seno de los mares, como Venus,
reflejando la gloria de Antonio y de César,
aparecí triunfante en las orillas del Cydnus!
Actium me entregó al vencedor que me desafió.
Mi cetro, mis tesoros, pasaron a sus manos.
Me quedó mi belleza, y el desprecio de Octavio
hizo más por vencerme que el hierro de los romanos.
¡Ah! ¡Qué lejos están aquellos días, etc.
Incluso mis lágrimas derramé en sus manos,
y sufrí la afrenta del rechazo.
¡Yo! Que, desde el seno de los mares, comparable a Venus,
¡me lancé triunfante a las orillas del Cydnus!
 
En la cumbre de los reveses, ¿qué más podría temer?
Reina culpable, ¿qué dices?
Del destino que me apesadumbra, ¿debo quejarme?
¿Tengo acaso el derecho de la virtud para acusarle?
 
He deshonrado la vida de un esposo.
Por mi causa, Egipto es esclava de los romanos
y el antiguo culto de Isis ha sido destruido.
¿Qué asilo buscar? ¡Sin padres! ¡Sin patria!
¡Sólo me queda la noche eterna!

Meditación

¿Y si cuando estoy en la tumba…? (Shakespeare)
 
Grandes faraones, nobles Lágidas,
¿veréis, sin enfureceros, entrar
a dormir en vuestras pirámides
una reina indigna de vosotros?
 
¡No!… No. ¡De vuestras últimas moradas fúnebres
profanaría el esplendor!
Reyes, incluso en el seno de las tinieblas,
huiríais de mí horrorizados.
Del destino que me apesadumbra, ¿debo quejarme?
¿Tengo acaso el derecho de la virtud para acusarle?
Y el culto de Isis ha sido destruido.
Grandes faraones, nobles Lágidas,
¡huiríais de mí horrorizados!
Del destino que me apesadumbra, ¿debo quejarme?
¿Tengo acaso el derecho de la virtud para acusarle?
Y el culto de Isis ha sido destruido.
No, he deshonrado la vida de un esposo.
Sus cenizas están ante mis ojos, su sombra me persigue.
Es por mí que Egipto es esclava de los romanos.
Por mí causa, nuestros dioses
han huido de los muros de Alejandría
y el culto de Isis ha sido destruido.
Osiris ha proscrito mi corona.
¡A Tifón entrego mis días!
Contra el horror que me rodea
un vil reptil es mi recurso.
 
¡Dioses del Nilo… me habéis… traicionado!
Octavio… me espera… en su carro.
¡Cleopatra… dejando… la vida,
vuelve a ser digna de… César!

Fuente: Kareol.es

Interpretaciones anteriores

La OEX interpretó por primera vez la Sinfonía n.º 3, «Renana», de Schumann, el 24 de noviembre de 2005 en el Palacio de Congresos de Mérida, con Jesús Amigo de director. La interpretación más reciente 16 de noviembre de 2012, en el Gran Teatro de Cáceres, con la orquesta dirigida por Álvaro Albiach.

Ketevan Kemoklidze

Nacida en Tbilisi (Georgia), es una de las mezzosopranos más solicitadas del panorama lírico internacional, por sus extraordinarias habilidades vocales e interpretativas. Tras obtener el Máster en el Conservatorio Nacional V. Sarajishvili (Prof. G. Kariauli), se alza con el Premio Especial del Teatro alla Scala en la competición H.G. Belvedere, que le permite ingresar en la Academia del Teatro alla Scala sin previo examen de admisión. Además, ha sido ganadora de prestigiosos concursos internacionales, como Operalia, el Concourse International de Chant de la Ville de Toulouse, el concurso Francisco Viñas de Barcelona, la competición internacional H.G. Belvedere en Viena, la Competición Vocal Internacional E. Obraztsova en San Petersburgo, y las Competiciones Nacional y Juvenil de Músicos Georgianos. En 2005, obtuvo el título de Máster en Relaciones Económicas Internacionales.

El repertorio de Ketevan Kemoklidze incluye numerosos títulos: Il barbiere di Siviglia, Cenerentola, Maria Stuarda, Carmen, Le comte Ory, Le nozze di Figaro, Norma, Anna Bolenna, Linda di Chamounix, Don Carlo, La forza del destino, Roméo et Juliette, Faust, Così fan tutte, Ascanio en Alba, Salome, Manon, Rigoletto, A Midsummer’s Night, Eugene Onegin, El amor de las tres naranjas o Werther, entre otros.

Ha cantado en conocidos teatros de ópera del circuito internacional, entre los que destacan el Teatro alla Scala de Milán, la Royal Opera House Londres, La Fenice de Venecia, el Teatro Real de Madrid, la Deutsche Oper de Berlín, el Teatro Regio di Parma, el Théâtre du Capitole de Toulouse, el Teatro Massimo de Palermo, el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, la Ópera Nacional de Montpellier, la Deutsche Oper am Rhein, el Teatro Municipal de Santiago, la Ópera Nacional de Washington, la Ópera de Los Ángeles, la Ópera Nacional de Polonia, la Ópera de Montecarlo, el New National Theatre de Tokio, el Teatro Mariinsky, la Malmö Opera, L’Arena di Verona, la Oper Graz, el Teatro Regio di Torino, el Teatro Petruzzelli de Bari o el Teatro San Carlo de Nápoles, entre otros. Además, ha actuado en numerosos festivales de renombre: el Festival de Spoleto, el Sferisterio de Macerata, la Quincena Musical de San Sebastián, el Festival MITO SettembreMusica, el Mozartfest, el Festival di Stresa, el Festival de Wexford o el Tsinandali Festival, entre otros.

Ketevan Kemoklidze ha actuado como solista de concierto en numerosas ocasiones, entre las que cabe señalar: Iván el Terrible y Alexander Nevsky en gira con la Orquesta Filarmónica de San Petersburgo, Stabat Mater de Pergolesi y Magnificat de Vivaldi con I Solisti Veneti, el concierto “Plácido Domingo y sus amigos georgianos”, el Requiem de Mozart, los Kindertotenlieder de Mahler, Pulcinella de Stravinsky, la AIDS-Gala en la Deutsche Oper de Berlín y la Deutsche Oper am Rhein, la primera ejecución en Georgia del Messiah de Haendel, el Oratorio de Navidad de Bach y la Sinfonía nº 9 de Beethoven.

Su discografía incluye los títulos: Il barbiere di Siviglia, Romeo et Juliette, AIDS-Gala de Berlín, Thais, Otello, El sueño de una noche de verano y Salome.

Ketavan Kemkolidze interpretó el personaje de Adriana Ferrarese (Donna Elvira) en la película Io, Don Giovanni de Carlos Saura.

Christoph König

Christoph König es un director muy apreciado por la elegancia y precisión que imprime a sus versiones. Actualmente es Director Titular de Solistes Européens Luxembourg. Hasta 2014 fue Titular de la Orquesta Sinfónica do Porto Casa da Música, con la que realizó varias giras por Europa y Brasil. Ha sido también, Director Titular de la Mälmo Symhoniorkester y Principal Director invitado de la Real Filharmonía de Galicia y de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria.

Estudió dirección, piano y canto en la Dresdner Musikhochschule. En sus comienzos como director asistió a las clases magistrales de Sergiu Celibidache y Sir Colin Davis, quien le invitó a trabajar como director asistente y correpetidor en la Sächsische Staatskapelle Dresden.

König ha dirigido a prestigiosas formaciones en todo el mundo: Staatskapelle Dresden, Orchestre de Paris, Royal Philharmonic Orchestra, Danish National Symphony Orchestra, Norwegian Radio Orchestra, Orquesta Sinfónica de Barcelona i Nacional de Catalunya, Netherlands Philharmonisch Orkest, Japan Century Symphony Orchestre, Orquesta Sinfónica de Euskadi, Mozarteumorchester Salzburg, Suttgarter Philharmoniker, New Zeland Symphony Orchestra, Malaysia Philharmonic Orchestra, Bremer Philharmoniker, Dresdner Philharmonie, Melbourne Symphony Orchestra, Vancouver Symphony Orchestra, Adelaide Symphony Orchestra, Toronto Symphony Orchestra y BBC Symphony Orchestra, con la que realizó una gira de conciertos por China.

Tras su exitoso debut en los Estados Unidos, es invitado habitual de las orquestas sinfónicas de Pittsburgh, Baltimore, New Jersey, Calgary, Cincinatti, Indianapolis, Houston, Chicago, Oregon, Milwaukee y Los Angeles Philharmonic.

Como director de ópera, Christoph König ha estado al frente de la dirección musical de: Die Entfürung aus dem Serail, Die Zauberberflöte y Don Giovanni, de Mozart; Il turco en Italia, de Rossini; Rigoletto, de Verdi; además de Madama Butterfly de Puccini, y Die Meistersinger von Nüremberg de Wagner, en el Teatro Real, Staatsoper Stuttgart, Deutsche Oper Berlin, Das Operhaus Zürich, etc.

Entre sus recientes y próximos compromisos, además de la grabación de un nuevo registro para la discográfica Rubicon Classics con obras de Berio y Schubert, figuran conciertos con la Royal Philharmonic Orchestra, Japan Century OrchestraBournemouth Symphony Orchestra, Pittsburg Symphony Orchestra, Baltimore Symphony Orchestra, Warsaw  Philharmonic, Bergen Philharmoc, New Jersey Symphony Orchestra, Chicago Grant Park Festival, Orquesta y Coro de Radio Televisión Española, Orquesta de Valencia, Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, Die Walküre en Theater Chemnitz y Die Fledermaus en el Teatro Colón (Buenos Aires).

Christoph König ha sido nombrado Director Titular y Artístico de la Orquesta RTVE a partir de la temporada 2023-2024.

Programa 14

Temporada de conciertos

2022-2023

Liszt. De la cuna a la tumba
Berlioz. La muerte de Cleopatra
Schumann. Sinfonía nº 3, «Renana»

Manual para sobrevivir al mundo

Badajoz 11 mayo
Villanueva de la Serena 12 mayo