La historia del soldado

Llega un espectáculo producido con motivo de la celebración del Centenario del Teatro Carolina Coronado de Almendralejo, La historia del soldado, para tres actores y siete instrumentos.

La obra pone de relieve la importancia transcendental que tiene cada decisión tomada en la vida, y la responsabilidad que conlleva cada acto. Sin duda alguna, el final promete sembrar la reflexión en el espectador y le hará cuestionarse las consecuencias de cada paso que da.

Sinopsis

La Historia del Soldado es una especie de versión en miniatura del Fausto de Goethe, en forma de cuento tradicional. Un Narrador nos cuenta la historia de un Soldado que vuelve a casa de permiso mientras sigue la guerra, pero en su camino se cruza el Diablo quien le propone un acuerdo: cambiar el violín del Soldado (su alma), por un libro mágico que posee el don de proporcionar todo aquello que se le pide. De esta manera, el Soldado se deja embaucar por el Diablo.

Cuando por fin llega a su hogar, sus allegados y vecinos no le reconocen, hasta su propia madre le rechaza. El Soldado se encuentra sólo y totalmente engañado, los tres días que parecía
haber pasado con el Diablo han sido en realidad tres años.

Usando el libro mágico que le entregó el Diablo se convierte en un rico hacendado. Pasado un tiempo se da cuenta que toda esa riqueza es inútil. El Soldado quiere recuperar su antigua vida (violín), pero ahora es incapaz de tocar su instrumento.

Esto le lleva nuevamente a la desesperación y decide abandonarlo todo para retomar el camino, empezar de cero. Vuelve a llenar su traje del polvo por los caminos hasta que llega a sus oí-
dos que un rey ofrece la mano de su hija enferma a quien logre curarla. Aunque no tiene nada que pueda salvar a la Princesa decide intentarlo pero, nuevamente, el Diablo vuelve a encontrarse
en su camino.

En esta ocasión va a intervenir el Narrador en la acción para ayudar al Soldado a liberarse. Deberá jugar una partida de cartas con el Diablo apostando todo lo que ganó desmesuradamente
para recuperar su violín. Tras vencer al Diablo, usando su violín, logra curar a la princesa y cuando parece que ha encontrado la felicidad, la ansiedad le vuelve a tentar, se aventura nuevamente en el camino y de nuevo cae en la trampa del Diablo.

Con este final, parece que el Diablo siempre vence, pero en realidad se deja una puerta abierta a la esperanza. Es el propio Soldado quien aún nos está contando la historia, es decir, que es
posible vencer definitivamente al Diablo.

Los últimos versos de la obra los pronuncia el narrador a modo de moraleja que resume la idea general de la historia.