Sinfónico 03

Sinfónico 03. Víctor Pablo Pérez

1.

Ludwig van Beethoven. Sinfonía nº 7 en la mayor op.92 (1811-12)
Poco sostenuto – Vivace
Allegretto
Scherzo
Allegro con brio

2.

Franz Joseph Haydn. Misa “in tempore belli” “en tiempos de guerra” (1796) *

Isabel Monar, soprano
Marina Rodríguez-Cusí, alto
Víctor Sordo, tenor
Sebastià Peris, barítono

Coro de Cámara de Extremadura. Directora, Amaya Añúa

Víctor Pablo Pérez, director

* Primera audición por la Orquesta de Extremadura

La Revolución francesa y las Cortes de Cádiz

El tercer concierto de la temporada rememorará, con la Misa “in tempore belli” de Haydn, la guerra que hubo entre Austria y Francia tras la Revolución Francesa. El periodo que va entre 1789 y las Cortes de Cádiz se completará con la Séptima sinfonía de Beethoven, una obra que resuelve brillantemente los conflictos que plantea.

Notas al programa

En los albores del Romanticismo

 

Cuando en 1811 Ludwig van Beethoven (Bonn, 1770 – Viena, 1827) afronta la escritura de su 7ª Sinfonía en la mayor Op.92 habían pasado casi 20 años de sus estudios con Haydn, cuya obra está sin duda detrás de sus dos primeras obras en el género. Luego vino la Eroica, con la que Beethoven revolucionó el concepto mismo de la música sinfónica, y desde entonces ya nada fue lo mismo. El compositor había presentado conjuntamente en un memorable concierto del 22 de diciembre de 1808 sus Sinfonías 5ª y , y parece que casi enseguida empezó a concebir la siguiente, pues algunos apuntes de la se remontan a 1809. El auténtico trabajo de redacción tuvo lugar en cualquier caso entre 1811 y mayo de 1812.

El estreno en la Universidad de Viena tuvo que esperar al 8 de diciembre de 1813, en un concierto en beneficio de los soldados bávaros y austriacos heridos en la batalla de Hanau en el mes de octubre y en el que la obra estrella no era la sinfonía, sino La batalla de Vitoria, obra escrita específicamente para la ocasión por Beethoven y, en opinión de muchos aficionados y expertos, una de sus más flojas composiciones sinfónicas. La volvió a interpretarse públicamente cuatro días después con extraordinario éxito de público, que obligó a repetir íntegro el segundo movimiento. La obra no se publicó hasta diciembre de 1816, en una edición tan llena de erratas que Beethoven reaccionó indignado con una carta en la que entre otras lindezas espetaba al responsable de la publicación: “Ha tratado al público con insolencia, y un autor inocente está padeciendo las consecuencias en su reputación”.

La Séptima está dominada por la pulsión rítmica, esa que llevó a Wagner a la extravagancia de bailarla en su último invierno en Venecia mientras Listz la tocaba en una reducción para piano. Corresponde también a Wagner la definición de la obra como “apoteosis de la danza”, una alusión que no puede ser entendida literalmente, pues en sentido estricto no hay temas danzables en una sinfonía de naturaleza puramente abstracta, lo cual anula también todas las metáforas novelescas que sobre ella muchos insinuaron, incluidos algunos maestros tan insignes como Schumann, que llegó a imaginar la obra como la descripción sonora de una boda. Edouard Schuré ha apuntado que el universo de la danza que recrea Beethoven no pertenece al mundo popular ni al cortesano, sino que remite a una danza antigua, mitológica, abstracta, inmortal “en su fuerza audaz y en su fiera belleza”.

El primer movimiento (Vivace) viene precedido por una introducción (Poco sostenuto), procedimiento clásico, haydniano, que Beethoven había usado en sus primeras sinfonías y abandonado en las dos últimas. La introducción es muy extensa (“larga y pomposa”, escribió Berlioz) y está marcada en su inicio por una serie de acordes que empiezan a fijar los polos tonales de la obra: do y fa, a la misma distancia de la tonalidad principal de la. Un cambio de ritmo (de 4/4 a 6/8) marca la entrada del Vivace, en el que el tratamiento de la forma sonata es muy singular, no tanto por el retraso de cinco compases hasta la aparición real del primer tema, sino por las riquísimas variaciones que Beethoven introduce en el desarrollo y la reexposición manteniendo a la vez invariable el sentido impulsivo del ritmo, que se alza ya aquí como la columna vertebral de la obra. Ello se reafirma en el segundo movimiento, en el que el compositor renuncia a escribir el habitual Andante: prefiere un tiempo de Allegretto, algo más rápido, para que la obra no pierda su pujanza rítmica. En palabras de Leonard Bernstein, el primer tema, pese a su carácter indiscutiblemente hipnótico, “es una de las melodías más anodinas jamás escritas”, tratándose en realidad de una marcha lenta que se apoya en un obsesivo ostinato; el segundo tema, confiado a clarinetes y fagotes, tiene un carácter más decididamente melódico; mientras que el tercero es expuesto en pianissimo por la cuerda y se desarrolla en forma de sutilísimo fugato. La fascinación que ha causado siempre esta pieza, escrita en la menor, se basa en su levedad un punto nostálgica y extática, que Beethoven consigue a base de contraponer el marcado carácter fúnebre del sencillísimo primer tema con la melodía consoladora que aportan las maderas y el riquísimo juego contrapuntístico de la cuerda. Hacia el final hasta el recurrente primer tema se va desvaneciendo, sobreviviendo solamente la fórmula rítmica.

La brillantez e impetuosidad del ritmo se acentúan en los dos movimientos finales. El Presto, escrito en fa mayor, es en realidad un scherzo doble, pues la alternancia entre el tema principal y el trío central (Assai meno presto) se repite íntegra. El intenso final en fortissimo actúa como una brevísima coda que parece marcar el camino para el Allegro con brio del movimiento conclusivo, que arranca también fortissimo con un doble acento rítmico que va a condicionarlo por completo. Al primer tema, enérgico, poderoso, sigue un tema contrapuntístico y un motivo mucho más ligero, pero que mantiene su carácter fuertemente ritmado. Los continuos sforzandi y los imperiosos acentos marcan el desarrollo, que se basa por completo en el primer tema, extendiéndose hasta la coda, abrupta fanfarria que reafirma el carácter vitalista, dionisíaco, orgiástico de una sinfonía de fuerza irresistible, cuyo desenfreno llegó a desconcertar a muchos de sus contemporáneos, como a Carl Maria von Weber, para quien “Beethoven declaraba [con ella] estar listo para el hospital psiquiátrico”. Divina locura.

La Revolución Francesa pilló a Franz Joseph Haydn (Rohrau, 1732 – Viena, 1809) trabajando aún para el príncipe Nikolaus Esterházy en sus residencias de Eisenstadt y Esterháza. Su vinculación con París había sido notable en los años anteriores con la serie de sinfonías escritas entre 1785 y 1789 para Le Concert de la Loge Olympique del conde d’Ogny. Es también la época de sus importantes series de cuartetos Opp.54, 55 y 64. La muerte del príncipe Nikolaus en 1790 provocaría un cambio notable en su actividad profesional. Anton, sucesor de Nikolaus, no tenía especial aprecio por la música y licenció a casi todos sus conjuntos. Haydn conservó el puesto y el sueldo, pero se quedó sin obligaciones concretas en la corte. En esta situación se trasladó a Viena, donde enseguida le llegaron ofertas muy jugosas, como la que Johann Peter Salomon le hizo para participar en sus ciclos de conciertos londinenses. Al regreso de un primer viaje exitoso a Londres, Haydn pasaría por Bonn donde conoció a un joven pianista virtuoso, muy prometedor, al que aceptó como alumno en Viena. Su nombre: Ludwig van Beethoven.

Tras la vuelta de un segundo viaje a Inglaterra en 1795, Haydn fijaría su residencia de forma casi definitiva en Viena. El príncipe Anton Esterházy había muerto un año antes, y su sucesor, Nikolaus II, recompuso parte de la capilla musical, con cantantes y una pequeña orquesta, pero su interés se dirigía exclusivamente hacia la música religiosa, por lo que mantuvo el estatus independiente de Haydn, obligándolo simplemente a componer una misa anual, concebida para celebrar la onomástica de su esposa. Este es el origen de las seis últimas grandes misas del compositor.

La dedicación de Haydn a la música sacra resultó siempre discontinua. Así, por ejemplo, de sus catorce misas preservadas, las dos primeras son de finales de los años 40, antes de su entrada al servicio de los Esterházy, y las seis siguientes están datadas para diferentes ocasiones entre 1766 y 1782. Son las seis últimas, ya antes reseñadas, las mejor conocidas. Las dos primeras fueron escritas en 1796 sin que haya certeza de cuál nació en primer lugar. Una de ellas fue titulada en latín por el propio Haydn, Missa in tempore belli; es la que en el catálogo de Anthony Hoboken lleva el número Hob.XXII.9. El título hace referencia, claro está, a las guerras napoleónicas, pues fue compuesta en un momento en que las tropas francesas amenazaban el asalto a Viena. Haydn quiso reflejar la inquietante situación con algunos pasajes solistas para los timbales en el Agnus Dei, de donde se deriva el apodo en alemán que ha recibido la obra, Paukenmesse, esto es, Misa de los timbales. La obra sería interpretada por primera vez en Eisenstadt el 29 de septiembre de 1797.

La instrumentación del manuscrito autógrafo incluye oboes, clarinetes (sólo en el Incarnatus), fagotes, trompas (en el Qui tollis y el Incarnatus) y trompetas, todos ellos doblados, además de timbales, cuerda y órgano. Más adelante, Haydn añadió los clarinetes a la mayoría de los números, puso a las trompas doblando a las trompetas y añadió una flauta en el Qui tollis. Un cuarteto vocal y un coro a cuatro partes completan los requerimientos de intérpretes para la obra, que está escrita en la tonalidad de do mayor.

El Kyrie se presenta en una forma sonata monotemática con introducción lenta, tan típica de los primeros movimientos de las sinfonías del compositor. En el Allegro moderato intervienen la soprano y la contralto solistas. El Gloria se divide en tres partes, casi en forma de concierto, con dos extremos en tiempo rápido y un central lento, que es casi un aria de bajo con obligado del violonchelo. El número se cierra con una especie de coda. El Credo se abre con una fuga. Sigue con una sección lenta (Et incarnatus) escrita en do menor, en la que intervienen los cuatro solistas, que se mantendrán ya hasta el final con el Et resurrexit, que culmina en una fuga majestuosa (Et vitam venturi seculi), interrumpida varias veces por los solistas. El breve Sanctus está en forma de adagio, con participación de la contralto solista, a modo de introducción del poderoso Pleni sunt coeli. La sección del Benedictus, prevista para los cuatro solistas, está en tiempo de andante y de nuevo en do menor. La reaparición del Hosanna se hace con una música diferente a la de su presentación. En el Agnus Dei, los timbales y las trompetas justifican de sobra el título de la misa. El tiempo adagio y el cambio a la subdominante (fa mayor) marcan el tono de expresiva plegaria de la pieza, que vuelve a la tonalidad principal y al Allegro con spirito en el Dona nobis pacem, configurado más que nunca como el canto de un anhelo desesperado de paz.

Letra de la misa

Kyrie

Kýrie eléison; Christé eléison; Kýrie eléison

Kyrie

Señor ten piedad, Cristo ten piedad, Señor ten piedad.

Gloria

Gloria in excelsis Deo
et in terra pax hominibus bonae voluntatis.
Laudamus te,
benedicimus te, adoramus te,
glorificamus te,
gratias agimus tibi
propter magnam gloriam tuam,
Domine Deus, Rex caelestis, Deus Pater omnipotens.

Domine Fili unigenite, Iesu Christe,
Domine Deus, Agnus Dei, Filius Patris,
qui tollis peccata mundi,
miserere nobis;
qui tollis peccata mundi,
suscipe deprecationem nostram.
Qui sedes ad dexteram Patris,
miserere nobis.

Quoniam tu solus Sanctus,
tu solus Dominus,
tu solus Altissimus, Iesu Christe,
cum Sancto Spiritu in gloria Dei Patris.
Amen.

Gloria

Gloria a Dios en las alturas,
y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad.
Te alabamos,
te bendecimos,
te adoramos,
te glorificamos,
te damos gracias por tu inmensa gloria,
Señor Dios, rey celestial, Dios padre omnipotente.

Hijo unigénito de Dios, Jesucristo,
Señor Dios, Cordero de Dios, hijo del Padre,
tú que quitas los pecados del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas los pecados del mundo,
atiende nuestra súplica.
Tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros.

Porque sólo tu eres Santo,
sólo tu Señor,
sólo tu Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre,
Amén.

Credo

Credo in unum Deum,
Patrem omnipotentem,
factorem caeli et terrae,
visibilium omnium et invisibilium.

Et in unum Dominum Iesum Christum,
Filium Dei unigenitum,
et ex Patre natum ante omnia saecula.
Deum de Deo,
Lumen de Lumine,
Deum verum de Deo vero,
genitum non factum,
consubstantialem Patri;
per quem omnia facta sunt.
Qui propter nos homines et propter nostram salutem descendit de caelis.
Et incarnatus est de Spiritu Sancto ex Maria Virgine,
et homo factus est.
Crucifixus etiam pro nobis sub Pontio Pilato,
passus et sepultus est,
et resurrexit tertia die,
secundum Scripturas,
et ascendit in caelum,
sedet ad dexteram Patris.
Et iterum venturus est cum gloria, iudicare vivos et mortuos,
cuius regni non erit finis;

Et in Spiritum Sanctum,
Dominum et vivificantem,
qui ex Patre Filioque procedit.
Qui cum Patre et Filio simul adoratur et conglorificatur:
qui locutus est per prophetas.
Et unam, sanctam, catholicam et apostolicam Ecclesiam.
Confiteor unum baptisma in remissionem peccatorum.
Et expecto resurrectionem mortuorum,
et vitam venturi saeculi.
Amen.

Credo

Creo en un sólo Dios,
Padre omnipotente,
creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.

Y en un único Dios Jesucristo,
Hijo unigénito de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos,
Dios de Dios,
Luz de luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
creado, no hecho,
consubstancial con el Padre,
por quien todas las cosas fueron hechas,
que por los hombres y por nuestra salvación descendió de los cielos.
y se encarnó por obra del Espíritu Santo en María Virgen,
y se hizo hombre.
Fue crucificado por nosotros bajo Poncio Pilato,
atormentado y sepultado,
Y al tercer día resucitó
de acuerdo a las Escrituras,
y ascendió al Cielo,
donde está sentado a la diestra del Padre.
Y volverá con gloria a juzgar a los vivos y a los muertos;
cuyo Reino no tendrá fin;

Y creo en el Espíritu Santo,
que es Dios y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo;
que junto al Padre y al Hijo adoramos y glorificamos,
como fue profetizado.
Y creo en una Santa Iglesia católica y apostólica,
confío en el bautismo para la remisión de los pecados,
y espero la resurrección de los muertos,
y la vida perdurable.
Amen.

Sanctus

Sanctus, Sanctus, Sanctus,
Domine Deus Sabaoth;
pleni sunt coeli et terra gloria tua

Hosanna in excelsis

Sanctus

Santo, Santo, Santo,
Señor Dios de los ejércitos;
Todo el cielo y la tierra están llenos de tu gloria.

Hosanna en las alturas.

Benedictus

Benedictus qui venit in nomine Domini.

Benedictus

Bendito el que viene en nombre del Señor.

Agnus Dei

Agnus Dei,
qui tollis peccata mundi,
miserere nobis

Agnus Dei,
qui tollis peccata mundi,
dona nobis pacem.

Agnus Dei

Cordero de Dios,
que quitas los pecados del mundo,
ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios,
que quitas los pecados del mundo,
danos paz.

© Pablo J. Vayón

Pablo J. Vayón ejerce la crítica musical en Diario de Sevilla desde la fundación del periódico en febrero de 1999. Fue coordinador del Suplemento Culturas. Desde septiembre de 2001 mantiene una página semanal dedicada a la actualidad musical en los diarios del Grupo Joly. Es redactor de la revista Scherzo desde 2000 y ha colaborado con revistas musicales y culturales de toda España. Es autor de La música clásica en Andalucía (Fundación Lara, 2007), coordinador de 25 años de pasión (Páginas del Sur – Teatro de la Maestranza, 2017) y de ensayos para colecciones de libros-discos (Clásica, Mozart, La Ópera, Grandes compositores de EMI) difundidos a través de los periódicos del Grupo Prisa en España y de multitud de diarios internacionales. Como articulista y conferenciante colabora habitualmente con teatros, orquestas, festivales y otras entidades públicas y privadas.

Artistas invitados

 

Isabel Monar, soprano

Los éxitos obtenidos con Don Giovanni–Valencia–, Le nozze di Figaro –Marseille y Berna–, Die Zauberflöte –Barcelona–, Il buon marito –Schwetzingen–, Orfeo ed Euridice, –Edimburgo–, o el concierto inaugural del Palau de les Arts, entre otros, avalan la solidez de la trayectoria de Isabel Monar.

Alumna de Ana Luisa Chova, debutó en el Teatre Principal de Valencia, su ciudad natal. Entre las óperas interpretadas destacaríamos Iphigenia en Tracia, –New York y Boston-; Fidelio –Nancy, Santiago y Barcelona–; La púrpura de la rosa, -Ginebra, Madrid y México DF-; Così fan tutte, –Lausanne, Madrid, La Coruña y Padova–; Arabella, con Opera North –Leeds–; y otros muchos hitos en ciudades como Hamburgo, Chicago, Viena y en el Concertgebouw de Amsterdam. En 2010 debutó el rol de Blanche de la Force, en Dialogues des Carmélites de Poulenc en el Palau de la Música de Valencia.

En el ámbito concertístico interpreta un repertorio que se extiende de Händel a Mahler bajo batutas como Decker, Gómez-Martínez, Hager, Hogwood, King, Maag, Maazel, McCreesh, Marriner, Mas, Pablo Pérez, Pons, Ros Marbà y Zacharias. Cabe mencionar su fructífera colaboración con Carles Santos. En las últimas temporadas ha colaborado en conciertos con las orquestas Sinfónica de Barcelona, Ciudad de Granada, de Valencia, Castilla y León, de la RTVE y de Extremadura, entre otras, además de en diferentes recitales en el Teatro Arriaga de Bilbao, Palau de la Música de Valencia, Festival LIFE Victoria de Barcelona y Principal de Santiago de Compostela, entre otros.

De su discografía destacaríamos los monográficos sobre Mompou, Toldrá, Vicente Asencio, Matilde Salvador y Asins Arbó. Su último trabajo para el sello Naxos es el Volumen I del Manuscrito de Guerra para soprano y arpa barroca junto a Manuel Vilas.

Marina Rodríguez Cusí, mezzosoprano

Nace en Siete Aguas (Valencia), cursa sus estudios en el Conservatorio Superior de Música de Valencia, especialidad de canto con Ana Luisa Chova obteniendo el Premio de honor Fin de Carrera.

Tras debutar con (Cherubino) Le Nozze di Figaro en el Palau de la Música de Valencia, comienza una intensa actividad en el campo de la ópera, interpretando entre otros: (Zenobia) Radamisto de Haendel, (Hermia) A Midsummer Night’s Dream , (Ottavia) y ( Ottone ) L’Incoronazione di Poppea, (Cornelia) Giulio Cesare, (Disinganno) Il Trionfo del Tempo e del Disinganno (Polinesso) Ariodante, (Madame La Rose) La Gazzetta, (Pippo) La Gazza Ladra, (La Marchesa Melibea) Il Viaggio a Reims, (Smeton) Anna Bolena, (Suzuki) Madame Butterfly. (Romeo) I Capuleti e i Montecchi, (Olga) Eugene Onegin, (Zia Principessa) Suor Angelica. (Siebel) Faust, (Bersi) Andrea Chénier, (Azucena) Il Trovatore, Tancredi, La Zorrita Astuta, Otello, Das Rheingold, Götterdämmerung, Der Fliegende Höllander, Salomé, Der Rosenkavalier, Die Fledermaus en los principales escenarios españoles Teatro Real de Madrid, Gran Teatre del Liceu de Barcelona, Arriaga y Euskalduna de Bilbao, Palacio de la Ópera de La Coruña, Kursaal de S. Sebastián, Campoamor de Oviedo, Gayarre de Pamplona, Maestranza de Sevilla, Villamarta de Jerez, Miguel Delibes de Valladolid e internacionales Golden de Palermo, Alte Oper Frankfurt, Staatsoper de Hamburgo, Concertgebouw de Ámsterdam, Musikverein de Viena, Salle Pleyel de Paris, Festival Pergolesi-Spontini de Jesi Italia, actuando bajo la dirección de Maestro como Ros Marbá, Alberto Zedda, Peter Maag, M. A. Gómez Martínez, Josep Pons, Víctor Pablo Pérez, M. Haselböck, Ottavio Dantone, Vasily Petrenko, William Christie, Simone Young y Lorin Mazel entre otros.

En el Teatro de la Zarzuela de Madrid ha cantado Doña Francisquita (Aurora la Beltrana), Pan y Toros (Princesa de Luzán), Los Diamantes de la Corona (Diana), La Calesera (Elena), La Revoltosa (Soledad y Mari Pepa), La Montería (Ana) y en el Palacio de Carlos V de Granada La Tempranica (Grabié, Gitana y Pastora) y Cecilia Valdés (Dolores e Isabel) etc.

Ha grabado CD. Sombrero de Tres picos para la Warner con la Orquesta Filarmonía de Canarias. DVD Il ritorno d’Ulisse in patria dirigida por William Christie y Les Arts Florissants. DVD de la Zorrita Astuta L. Janàcek dirigida por Kent Nagano versión animada en Castellano – Catalán.

Víctor Sordo, tenor

Nace en Badajoz. Se forma como pianista en dicha ciudad con Jesús Muela y Guadalupe Rey y posteriormente estudia grado superior de dirección coral con Ricardo Rodriguez en Sevilla. Perfecciona estudios con Fernando Eldoro, Peter Phillips, Owen Rees, Marcel Peres o Tamara Brooks entre otros.

Transversalmente, inicia sus estudios de canto con Maria Coronada Herrera, especializándose en canto histórico y perfeccionando con Ana Luisa Chova, Lambert Climent, Jan Van Elsacker, Miguel Bernal, Isabel Álvarez o Kevin Smith entre otros.

Canta como solista con la mayoría de los más destacados grupos y orquestas especializados españoles, Capella Reial de Catalunya, Le Concert des Nations, Hesperion XXI, Forma Antiqua, La Ritirata, Orquesta barroca catalana, Vespres d’Arnadí, Academia 1750, Orquesta barroca de Sevilla, Capilla real de Madrid, Alayre español, La Caravaggia, Accademia del piacere, Ars nova Barcelona, Studium Aureum, Orquesta de Cadaqués, Orquesta Verum, La compañía musical o Capilla Jerónimo de Carrión entre otros, y sus directores, Jordi Savall, Enrico Onofri, Aarón Zapico, Josetxu Obregón, Hiro Kurosaki, Eduardo López Banzo, Daniel Espasa, Josep Vila, Josep Cabré, Kenneth Weiss, Fausto Nardi, Michael Thomas, Oscar Gershensohn, Manuel Coves, Fahmi Alqai, Mireia Barrera, Carles Ponseti y Alicia Lázaro, en los principales festivales de numerosos países, España, Francia, Italia, Holanda, Bélgica, Suiza, Noruega, Israel, Polonia, Croacia, Alemania, Luxemburgo, Austria, Eslovenia, Macedonia, Portugal, Colombia y EEUU.

Así mismo, ha colaborado con otras agrupaciones como Collegium vocale Gent, Arsys Bourgogne, Ghislieri consort, Akademie für alte musik, Les Talens Lyriques, Les Sacqueboutiers de Toulouse, Zefiro Ensemble, La Fenice, Musica Ficta o La Colombina entre otros, y sus directores, Phillipe Herreweghe, Frans Brugen, Lluis Coll, Pierre Caó, Alfredo Bernardini, Giulio Prandi, Jean Tubery o Raul Mallavibarrena.

Perteneció durante dos años a la agrupación estable profesional Novalux ensemble, con la que interpretó como solista mas de 100 conciertos y realizó varias grabaciones discográficas.

También dedica parte de su tiempo a la interpretación de la música contemporánea, colaborando con Zahir Ensemble de Sevilla dirigido por Juan García o algunos estrenos absolutos, como el de la ópera Lazarillo de Tormes de Íñigo Casalí, con el propio compositor como director o la Cantata Ketevan de Vasco Negreiros, estrenada en 2017 en Goa (India)

Entre sus proyectos más personales, se encuentran la agrupación Luz y Norte junto a la gambista Calia Álvarez y la arpista Sara Águeda y el cuarteto vocal Vandalia, con los que ha interpretado numerosos conciertos y grabado varios CD.

Asimismo, también realiza una labor pedagógica impartiendo cursos de interpretación vocal histórica o interpretación especializada para grupos.

Ha realizado grabaciones discográficas para los sellos Deutsche Grammophon, Sony Harmonia Mundi, Alia Vox, Brilliant, Glossa, Pentatone, OBS-Prometeo, ACCP, Verso, Lindoro, Vanitas, Anima e Corpo y Enchiriadis, asi como númerosas grabaciones para radio y televisión: RTVE, TV1, TV2, Rn2, Catalunya radio, France Musique, NDR alemana, ARTE, RTS suiza o HRT croata entre otras muchas.

Sebastiá Peris, barítono

La consecución en 2013 del Primer Premio en el Concurso Nacional Permanente de “Juventudes Musicales de España” marca probablemente el inicio de la carrera del barítono valenciano Sebastià Peris (Tavernes Blanques, 1989) quien a pesar de su juventud está poniendo ya las bases de una trayectoria prometedora. Ese mismo año debutó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, donde ha participado en las producciones de La Verbena de la Paloma (José Carlos Plaza/ Cristóbal Soler), Curro Vargas (Graham Vick/Guillermo García Calvo-Martín Baeza-Rubio), Lady, be good (Emilio Sagi/Kevin Farrell), y donde en la temporada 2015-2016 cantó en el estreno mundial de María Moliner de Antoni Parera Fons con dirección artística de Paco Azorín y musical de Víctor Pablo Pérez.

En agosto de 2016 inició una colaboración con la Deutsche Oper am Rhein de Düsseldorf, que se alargará durante dos temporadas y que le llevará a trabajar con grandes batutas y directores artísticos en títulos como Rigoletto, Madama Butterfly o Ariadne auf Naxos.

En el campo lírico ha debutado además, entre otros, el Fígaro mozartiano, Papageno, Belcore, Schaunard, Marcello y Junius en The Rape of Lucretia. En mayo de 2015 la Embajada de España en Caracas en conmemoración del “40 Aniversario de El Sistema de Orquestas”, lo invita a participar en el “Festival Europeo de Solistas” así como en la “Temporada de Zarzuela de Caracas”, donde debuta el rol de Vidal en Luisa Fernanda (E. Vegas/G. Sportelli).

Destaca también una importante actividad concertística habiendo actuado junto a orquestas como la ORTVE bajo la dirección de J. de Boer, la Orquesta de Valencia bajo la dirección de C. Soler, o la Düsseldorfer Symphoniker bajo la batuta de L. Beikircher. Con la Orquesta de la Comunidad de Madrid en el Auditorio Nacional de Música, ha participado en Los Improperios (F. Mompou) bajo la dirección de J.R. Encinar; la Misa en Sol Mayor (F. Schubert) y Das Klagende Lied (G. Mahler), ambos bajo la batuta de V. Pablo Pérez.

Su repertorio sinfónico incluye obras como el Messiah de Händel, Johannes y Matthäus-Passion de Bach, Sinfonía n.º9 de Beethoven, Petite Messe Solennelle de Rossini, el Requiem de Duruflé, la Misa de Stravinsky, y el Requiem de Fauré.

Entre sus próximos compromisos en este ámbito destacan proyectos con la Düsseldorfer Symphoniker, Duisburger Philarmoniker, la Orquesta Sinfónica de Navarra, la Orquestra Simfònica de les Illes Balears, la Orquestra Simfònica del Vallès, entre otras, así como su debut junto a Forma Antiqva (A.Zapico) en el Festival de Primavera de Praga.

En noviembre de 2016 obtiene el Primer Premio de la Asociación Wagneriana de Madrid gracias al cual asistirá invitado al Festival Wagneriano de Bayreuth 2017.

Sebastià Peris se inicia a los ocho años como percusionista. Mientras estudia Ciencias Económicas en la Universidad de Valencia, descubre su vocación por el canto, empezando sus estudios en el Conservatorio Superior Joaquín Rodrigo. Finaliza sus estudios superiores con Patricia Llorens y actualmente recibe los consejos técnicos de Stephanie Doll.

Coro de Cámara de Extremadura

El Coro de Cámara de Extremadura nace en agosto de 2011 por iniciativa de los componentes del Coro de la Fundación Orquesta de Extremadura, con el fin de desarrollar y promocionar una oferta músico-coral de calidad tanto en dicha comunidad como fuera de sus límites. Acercar la música coral a todos los públicos y difundir el interés por el canto constituyen sus objetivos fundacionales. Para ello, cuenta con Amaya Añúa, directora titular del coro de la citada fundación desde su creación en 2006, la cual guía artísticamente la andadura del coro de cámara.

Sus componentes son, en su mayoría, profesores o estudiantes de música, gran parte de ellos, en la especialidad de Canto y poseen una amplia experiencia sinfónica-coral desarrollada con la Orquesta de Extremadura que incluyen obras como Mesías (Haendel), Réquiem (Fauré), Magnificat (Bach), Dixit Dominus (Haendel), Réquiem (Mozart), La Canción del destino (Brahms) ó Novena Sinfonía (Beethoven).

Además, ofrecido con acompañamiento o “a capella” , el Coro de Cámara de Extremadura cuenta con un amplio y variado repertorio que abarca desde la música antigua, destacando el “Stabat Mater” a diez voces de D. Scarlatti, la polifonía romántica (Schumann, Mendelssohn…) y del siglo XXI, la música americana, su repertorio navideño y un atractivo programa de zarzuela.

Víctor Pablo Pérez, director

Víctor Pablo Pérez nace en Burgos y realiza sus estudios musicales en el Real Conservatorio de Música de Madrid y en la Hochschule für Musik de Múnich.

Señalado desde sus comienzos como uno de los grandes y precoces valores españoles en el campo de la dirección de orquesta, entre 1980 y 1988 es director artístico y titular de la Orquesta Sinfónica de Asturias  y entre 1986 y 2005 director artístico y titular de la Orquesta Sinfónica de Tenerife, agrupación que se convierte rápidamente en un referente en el panorama musical español.

En 1993 toma las riendas de la Orquesta Sinfónica de Galicia, labor que lleva a cabo hasta agosto de 2013, consiguiendo en ese periodo un reconocimiento unánime por el nivel de excelencia alcanzado por el conjunto.

Sus distinciones han sido numerosas: Premio Ojo Crítico de Radio Nacional de España (1990), Premio Ondas (1992 y 1996), Premio Nacional de Música (1995), Medalla de Oro a las Bellas Artes (1999), Director Honorario de la Orquesta Sinfónica de Tenerife (2006), Director Honorario de la Orquesta Sinfónica de Galicia (2013), Hijo Adoptivo de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife y de la Isla de Tenerife, Medalla de Oro del Gobierno de Canarias, Académico correspondiente de las Reales Academias de Bellas Artes de San Fernando (Madrid) y Nuestra Señora del Rosario (Galicia-A Coruña).

Víctor Pablo Pérez colabora de forma habitual con el Teatro Real de Madrid, el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, Festival Mozart de la Coruña, Festivales Internacionales de Música de Canarias, Perelada, Granada, Santander, Schleswig Holstein, Festival Bruckner de Madrid, Rossini Opera Festival, Festival de San Lorenzo de El Escorial y Quincena Musical de San Sebastián. Además de dirigir habitualmente la práctica totalidad de las orquestas españolas, es llamado como director invitado por diferentes formaciones internacionales como HR-Sinfonieorchester–Frankfurt, Berliner Symphoniker, Münchner Symphoniker, Dresdner Sinfoniker, Royal Philharmonic, London Philharmonic, Orchestra del Maggio Musicale Fiorentino, Orchestra dell’Accademia Nazionale di Santa Cecilia di Roma, Orchestra Sinfonica Siciliana, Orchestra Sinfonica RAI di Roma, Orchestra Sinfonica di Milano Giuseppe Verdi, Orchestre National de Lyon,  Orchestre National du Capitole de Toulouse, Orquesta Sinfónica de Jerusalem, Orquesta Nacional de Polonia, Helsingborgs Symfoniorkester y Trondheim Symfoniorkester.

Del mismo modo colabora con grandes solistas como C. Zimerman, G. Sokolov, A. Volodos, L. O. Andens, P. Lewis, R. Blechacz, F. P. Zimermann, J. Rachlin, L. Kavakos, A. S. Mutter, Midori, Gil Shaham, N. Zneider, S. Chang, A. Steinbacher, G. Kremer, M. Vengerov, R. Fleming, M. Bayo, A. Arteta, N. Dessay, N. Stutzmman, E. Podles, V. Kasarova, F. Cedolins, I. Mula, P. Domingo, R. Villazón, C. Álvarez, J. Bros, Mª J. Moreno, A. Murray y M. Barrueco, entre otros.

Víctor Pablo Pérez es, desde Septiembre de 2013, Director Artístico y Titular de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid.

Guía de escucha

Temporada

09 de noviembre Badajoz
10 de noviembre Cáceres

Programa

L. v. Beethoven. Sinfonía nº 7
F. J. Haydn. Misa “in tempore belli”

Orquesta de Extremadura
Coro de Cámara de Extremadura
Isabel Monar
Marina Rodríguez-Cusí
Víctor Sordo
Sebastià Peris
Víctor Pablo Pérez

Notas al programa

En los albores del Romanticismo

 

Cuando en 1811 Ludwig van Beethoven (Bonn, 1770 – Viena, 1827) afronta la escritura de su 7ª Sinfonía en la mayor Op.92 habían pasado casi 20 años de sus estudios con Haydn, cuya obra está sin duda detrás de sus dos primeras obras en el género. Luego vino la Eroica, con la que Beethoven revolucionó el concepto mismo de la música sinfónica, y desde entonces ya nada fue lo mismo. El compositor había presentado conjuntamente en un memorable concierto del 22 de diciembre de 1808 sus Sinfonías 5ª y , y parece que casi enseguida empezó a concebir la siguiente, pues algunos apuntes de la se remontan a 1809. El auténtico trabajo de redacción tuvo lugar en cualquier caso entre 1811 y mayo de 1812.

El estreno en la Universidad de Viena tuvo que esperar al 8 de diciembre de 1813, en un concierto en beneficio de los soldados bávaros y austriacos heridos en la batalla de Hanau en el mes de octubre y en el que la obra estrella no era la sinfonía, sino La batalla de Vitoria, obra escrita específicamente para la ocasión por Beethoven y, en opinión de muchos aficionados y expertos, una de sus más flojas composiciones sinfónicas. La volvió a interpretarse públicamente cuatro días después con extraordinario éxito de público, que obligó a repetir íntegro el segundo movimiento. La obra no se publicó hasta diciembre de 1816, en una edición tan llena de erratas que Beethoven reaccionó indignado con una carta en la que entre otras lindezas espetaba al responsable de la publicación: “Ha tratado al público con insolencia, y un autor inocente está padeciendo las consecuencias en su reputación”.

La Séptima está dominada por la pulsión rítmica, esa que llevó a Wagner a la extravagancia de bailarla en su último invierno en Venecia mientras Listz la tocaba en una reducción para piano. Corresponde también a Wagner la definición de la obra como “apoteosis de la danza”, una alusión que no puede ser entendida literalmente, pues en sentido estricto no hay temas danzables en una sinfonía de naturaleza puramente abstracta, lo cual anula también todas las metáforas novelescas que sobre ella muchos insinuaron, incluidos algunos maestros tan insignes como Schumann, que llegó a imaginar la obra como la descripción sonora de una boda. Edouard Schuré ha apuntado que el universo de la danza que recrea Beethoven no pertenece al mundo popular ni al cortesano, sino que remite a una danza antigua, mitológica, abstracta, inmortal “en su fuerza audaz y en su fiera belleza”.

El primer movimiento (Vivace) viene precedido por una introducción (Poco sostenuto), procedimiento clásico, haydniano, que Beethoven había usado en sus primeras sinfonías y abandonado en las dos últimas. La introducción es muy extensa (“larga y pomposa”, escribió Berlioz) y está marcada en su inicio por una serie de acordes que empiezan a fijar los polos tonales de la obra: do y fa, a la misma distancia de la tonalidad principal de la. Un cambio de ritmo (de 4/4 a 6/8) marca la entrada del Vivace, en el que el tratamiento de la forma sonata es muy singular, no tanto por el retraso de cinco compases hasta la aparición real del primer tema, sino por las riquísimas variaciones que Beethoven introduce en el desarrollo y la reexposición manteniendo a la vez invariable el sentido impulsivo del ritmo, que se alza ya aquí como la columna vertebral de la obra. Ello se reafirma en el segundo movimiento, en el que el compositor renuncia a escribir el habitual Andante: prefiere un tiempo de Allegretto, algo más rápido, para que la obra no pierda su pujanza rítmica. En palabras de Leonard Bernstein, el primer tema, pese a su carácter indiscutiblemente hipnótico, “es una de las melodías más anodinas jamás escritas”, tratándose en realidad de una marcha lenta que se apoya en un obsesivo ostinato; el segundo tema, confiado a clarinetes y fagotes, tiene un carácter más decididamente melódico; mientras que el tercero es expuesto en pianissimo por la cuerda y se desarrolla en forma de sutilísimo fugato. La fascinación que ha causado siempre esta pieza, escrita en la menor, se basa en su levedad un punto nostálgica y extática, que Beethoven consigue a base de contraponer el marcado carácter fúnebre del sencillísimo primer tema con la melodía consoladora que aportan las maderas y el riquísimo juego contrapuntístico de la cuerda. Hacia el final hasta el recurrente primer tema se va desvaneciendo, sobreviviendo solamente la fórmula rítmica.

La brillantez e impetuosidad del ritmo se acentúan en los dos movimientos finales. El Presto, escrito en fa mayor, es en realidad un scherzo doble, pues la alternancia entre el tema principal y el trío central (Assai meno presto) se repite íntegra. El intenso final en fortissimo actúa como una brevísima coda que parece marcar el camino para el Allegro con brio del movimiento conclusivo, que arranca también fortissimo con un doble acento rítmico que va a condicionarlo por completo. Al primer tema, enérgico, poderoso, sigue un tema contrapuntístico y un motivo mucho más ligero, pero que mantiene su carácter fuertemente ritmado. Los continuos sforzandi y los imperiosos acentos marcan el desarrollo, que se basa por completo en el primer tema, extendiéndose hasta la coda, abrupta fanfarria que reafirma el carácter vitalista, dionisíaco, orgiástico de una sinfonía de fuerza irresistible, cuyo desenfreno llegó a desconcertar a muchos de sus contemporáneos, como a Carl Maria von Weber, para quien “Beethoven declaraba [con ella] estar listo para el hospital psiquiátrico”. Divina locura.

La Revolución Francesa pilló a Franz Joseph Haydn (Rohrau, 1732 – Viena, 1809) trabajando aún para el príncipe Nikolaus Esterházy en sus residencias de Eisenstadt y Esterháza. Su vinculación con París había sido notable en los años anteriores con la serie de sinfonías escritas entre 1785 y 1789 para Le Concert de la Loge Olympique del conde d’Ogny. Es también la época de sus importantes series de cuartetos Opp.54, 55 y 64. La muerte del príncipe Nikolaus en 1790 provocaría un cambio notable en su actividad profesional. Anton, sucesor de Nikolaus, no tenía especial aprecio por la música y licenció a casi todos sus conjuntos. Haydn conservó el puesto y el sueldo, pero se quedó sin obligaciones concretas en la corte. En esta situación se trasladó a Viena, donde enseguida le llegaron ofertas muy jugosas, como la que Johann Peter Salomon le hizo para participar en sus ciclos de conciertos londinenses. Al regreso de un primer viaje exitoso a Londres, Haydn pasaría por Bonn donde conoció a un joven pianista virtuoso, muy prometedor, al que aceptó como alumno en Viena. Su nombre: Ludwig van Beethoven.

Tras la vuelta de un segundo viaje a Inglaterra en 1795, Haydn fijaría su residencia de forma casi definitiva en Viena. El príncipe Anton Esterházy había muerto un año antes, y su sucesor, Nikolaus II, recompuso parte de la capilla musical, con cantantes y una pequeña orquesta, pero su interés se dirigía exclusivamente hacia la música religiosa, por lo que mantuvo el estatus independiente de Haydn, obligándolo simplemente a componer una misa anual, concebida para celebrar la onomástica de su esposa. Este es el origen de las seis últimas grandes misas del compositor.

La dedicación de Haydn a la música sacra resultó siempre discontinua. Así, por ejemplo, de sus catorce misas preservadas, las dos primeras son de finales de los años 40, antes de su entrada al servicio de los Esterházy, y las seis siguientes están datadas para diferentes ocasiones entre 1766 y 1782. Son las seis últimas, ya antes reseñadas, las mejor conocidas. Las dos primeras fueron escritas en 1796 sin que haya certeza de cuál nació en primer lugar. Una de ellas fue titulada en latín por el propio Haydn, Missa in tempore belli; es la que en el catálogo de Anthony Hoboken lleva el número Hob.XXII.9. El título hace referencia, claro está, a las guerras napoleónicas, pues fue compuesta en un momento en que las tropas francesas amenazaban el asalto a Viena. Haydn quiso reflejar la inquietante situación con algunos pasajes solistas para los timbales en el Agnus Dei, de donde se deriva el apodo en alemán que ha recibido la obra, Paukenmesse, esto es, Misa de los timbales. La obra sería interpretada por primera vez en Eisenstadt el 29 de septiembre de 1797.

La instrumentación del manuscrito autógrafo incluye oboes, clarinetes (sólo en el Incarnatus), fagotes, trompas (en el Qui tollis y el Incarnatus) y trompetas, todos ellos doblados, además de timbales, cuerda y órgano. Más adelante, Haydn añadió los clarinetes a la mayoría de los números, puso a las trompas doblando a las trompetas y añadió una flauta en el Qui tollis. Un cuarteto vocal y un coro a cuatro partes completan los requerimientos de intérpretes para la obra, que está escrita en la tonalidad de do mayor.

El Kyrie se presenta en una forma sonata monotemática con introducción lenta, tan típica de los primeros movimientos de las sinfonías del compositor. En el Allegro moderato intervienen la soprano y la contralto solistas. El Gloria se divide en tres partes, casi en forma de concierto, con dos extremos en tiempo rápido y un central lento, que es casi un aria de bajo con obligado del violonchelo. El número se cierra con una especie de coda. El Credo se abre con una fuga. Sigue con una sección lenta (Et incarnatus) escrita en do menor, en la que intervienen los cuatro solistas, que se mantendrán ya hasta el final con el Et resurrexit, que culmina en una fuga majestuosa (Et vitam venturi seculi), interrumpida varias veces por los solistas. El breve Sanctus está en forma de adagio, con participación de la contralto solista, a modo de introducción del poderoso Pleni sunt coeli. La sección del Benedictus, prevista para los cuatro solistas, está en tiempo de andante y de nuevo en do menor. La reaparición del Hosanna se hace con una música diferente a la de su presentación. En el Agnus Dei, los timbales y las trompetas justifican de sobra el título de la misa. El tiempo adagio y el cambio a la subdominante (fa mayor) marcan el tono de expresiva plegaria de la pieza, que vuelve a la tonalidad principal y al Allegro con spirito en el Dona nobis pacem, configurado más que nunca como el canto de un anhelo desesperado de paz.

Letra de la misa

Kyrie

Kýrie eléison; Christé eléison; Kýrie eléison

Kyrie

Señor ten piedad, Cristo ten piedad, Señor ten piedad.

Gloria

Gloria in excelsis Deo
et in terra pax hominibus bonae voluntatis.
Laudamus te,
benedicimus te, adoramus te,
glorificamus te,
gratias agimus tibi
propter magnam gloriam tuam,
Domine Deus, Rex caelestis, Deus Pater omnipotens.

Domine Fili unigenite, Iesu Christe,
Domine Deus, Agnus Dei, Filius Patris,
qui tollis peccata mundi,
miserere nobis;
qui tollis peccata mundi,
suscipe deprecationem nostram.
Qui sedes ad dexteram Patris,
miserere nobis.

Quoniam tu solus Sanctus,
tu solus Dominus,
tu solus Altissimus, Iesu Christe,
cum Sancto Spiritu in gloria Dei Patris.
Amen.

Gloria

Gloria a Dios en las alturas,
y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad.
Te alabamos,
te bendecimos,
te adoramos,
te glorificamos,
te damos gracias por tu inmensa gloria,
Señor Dios, rey celestial, Dios padre omnipotente.

Hijo unigénito de Dios, Jesucristo,
Señor Dios, Cordero de Dios, hijo del Padre,
tú que quitas los pecados del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas los pecados del mundo,
atiende nuestra súplica.
Tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros.

Porque sólo tu eres Santo,
sólo tu Señor,
sólo tu Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre,
Amén.

Credo

Credo in unum Deum,
Patrem omnipotentem,
factorem caeli et terrae,
visibilium omnium et invisibilium.

Et in unum Dominum Iesum Christum,
Filium Dei unigenitum,
et ex Patre natum ante omnia saecula.
Deum de Deo,
Lumen de Lumine,
Deum verum de Deo vero,
genitum non factum,
consubstantialem Patri;
per quem omnia facta sunt.
Qui propter nos homines et propter nostram salutem descendit de caelis.
Et incarnatus est de Spiritu Sancto ex Maria Virgine,
et homo factus est.
Crucifixus etiam pro nobis sub Pontio Pilato,
passus et sepultus est,
et resurrexit tertia die,
secundum Scripturas,
et ascendit in caelum,
sedet ad dexteram Patris.
Et iterum venturus est cum gloria, iudicare vivos et mortuos,
cuius regni non erit finis;

Et in Spiritum Sanctum,
Dominum et vivificantem,
qui ex Patre Filioque procedit.
Qui cum Patre et Filio simul adoratur et conglorificatur:
qui locutus est per prophetas.
Et unam, sanctam, catholicam et apostolicam Ecclesiam.
Confiteor unum baptisma in remissionem peccatorum.
Et expecto resurrectionem mortuorum,
et vitam venturi saeculi.
Amen.

Credo

Creo en un sólo Dios,
Padre omnipotente,
creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.

Y en un único Dios Jesucristo,
Hijo unigénito de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos,
Dios de Dios,
Luz de luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
creado, no hecho,
consubstancial con el Padre,
por quien todas las cosas fueron hechas,
que por los hombres y por nuestra salvación descendió de los cielos.
y se encarnó por obra del Espíritu Santo en María Virgen,
y se hizo hombre.
Fue crucificado por nosotros bajo Poncio Pilato,
atormentado y sepultado,
Y al tercer día resucitó
de acuerdo a las Escrituras,
y ascendió al Cielo,
donde está sentado a la diestra del Padre.
Y volverá con gloria a juzgar a los vivos y a los muertos;
cuyo Reino no tendrá fin;

Y creo en el Espíritu Santo,
que es Dios y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo;
que junto al Padre y al Hijo adoramos y glorificamos,
como fue profetizado.
Y creo en una Santa Iglesia católica y apostólica,
confío en el bautismo para la remisión de los pecados,
y espero la resurrección de los muertos,
y la vida perdurable.
Amen.

Sanctus

Sanctus, Sanctus, Sanctus,
Domine Deus Sabaoth;
pleni sunt coeli et terra gloria tua

Hosanna in excelsis

Sanctus

Santo, Santo, Santo,
Señor Dios de los ejércitos;
Todo el cielo y la tierra están llenos de tu gloria.

Hosanna en las alturas.

Benedictus

Benedictus qui venit in nomine Domini.

Benedictus

Bendito el que viene en nombre del Señor.

Agnus Dei

Agnus Dei,
qui tollis peccata mundi,
miserere nobis

Agnus Dei,
qui tollis peccata mundi,
dona nobis pacem.

Agnus Dei

Cordero de Dios,
que quitas los pecados del mundo,
ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios,
que quitas los pecados del mundo,
danos paz.

© Pablo J. Vayón

Pablo J. Vayón ejerce la crítica musical en Diario de Sevilla desde la fundación del periódico en febrero de 1999. Fue coordinador del Suplemento Culturas. Desde septiembre de 2001 mantiene una página semanal dedicada a la actualidad musical en los diarios del Grupo Joly. Es redactor de la revista Scherzo desde 2000 y ha colaborado con revistas musicales y culturales de toda España. Es autor de La música clásica en Andalucía (Fundación Lara, 2007), coordinador de 25 años de pasión (Páginas del Sur – Teatro de la Maestranza, 2017) y de ensayos para colecciones de libros-discos (Clásica, Mozart, La Ópera, Grandes compositores de EMI) difundidos a través de los periódicos del Grupo Prisa en España y de multitud de diarios internacionales. Como articulista y conferenciante colabora habitualmente con teatros, orquestas, festivales y otras entidades públicas y privadas.

Artistas invitados

 

Isabel Monar, soprano

Los éxitos obtenidos con Don Giovanni–Valencia–, Le nozze di Figaro –Marseille y Berna–, Die Zauberflöte –Barcelona–, Il buon marito –Schwetzingen–, Orfeo ed Euridice, –Edimburgo–, o el concierto inaugural del Palau de les Arts, entre otros, avalan la solidez de la trayectoria de Isabel Monar.

Alumna de Ana Luisa Chova, debutó en el Teatre Principal de Valencia, su ciudad natal. Entre las óperas interpretadas destacaríamos Iphigenia en Tracia, –New York y Boston-; Fidelio –Nancy, Santiago y Barcelona–; La púrpura de la rosa, -Ginebra, Madrid y México DF-; Così fan tutte, –Lausanne, Madrid, La Coruña y Padova–; Arabella, con Opera North –Leeds–; y otros muchos hitos en ciudades como Hamburgo, Chicago, Viena y en el Concertgebouw de Amsterdam. En 2010 debutó el rol de Blanche de la Force, en Dialogues des Carmélites de Poulenc en el Palau de la Música de Valencia.

En el ámbito concertístico interpreta un repertorio que se extiende de Händel a Mahler bajo batutas como Decker, Gómez-Martínez, Hager, Hogwood, King, Maag, Maazel, McCreesh, Marriner, Mas, Pablo Pérez, Pons, Ros Marbà y Zacharias. Cabe mencionar su fructífera colaboración con Carles Santos. En las últimas temporadas ha colaborado en conciertos con las orquestas Sinfónica de Barcelona, Ciudad de Granada, de Valencia, Castilla y León, de la RTVE y de Extremadura, entre otras, además de en diferentes recitales en el Teatro Arriaga de Bilbao, Palau de la Música de Valencia, Festival LIFE Victoria de Barcelona y Principal de Santiago de Compostela, entre otros.

De su discografía destacaríamos los monográficos sobre Mompou, Toldrá, Vicente Asencio, Matilde Salvador y Asins Arbó. Su último trabajo para el sello Naxos es el Volumen I del Manuscrito de Guerra para soprano y arpa barroca junto a Manuel Vilas.

Marina Rodríguez Cusí, mezzosoprano

Nace en Siete Aguas (Valencia), cursa sus estudios en el Conservatorio Superior de Música de Valencia, especialidad de canto con Ana Luisa Chova obteniendo el Premio de honor Fin de Carrera.

Tras debutar con (Cherubino) Le Nozze di Figaro en el Palau de la Música de Valencia, comienza una intensa actividad en el campo de la ópera, interpretando entre otros: (Zenobia) Radamisto de Haendel, (Hermia) A Midsummer Night’s Dream , (Ottavia) y ( Ottone ) L’Incoronazione di Poppea, (Cornelia) Giulio Cesare, (Disinganno) Il Trionfo del Tempo e del Disinganno (Polinesso) Ariodante, (Madame La Rose) La Gazzetta, (Pippo) La Gazza Ladra, (La Marchesa Melibea) Il Viaggio a Reims, (Smeton) Anna Bolena, (Suzuki) Madame Butterfly. (Romeo) I Capuleti e i Montecchi, (Olga) Eugene Onegin, (Zia Principessa) Suor Angelica. (Siebel) Faust, (Bersi) Andrea Chénier, (Azucena) Il Trovatore, Tancredi, La Zorrita Astuta, Otello, Das Rheingold, Götterdämmerung, Der Fliegende Höllander, Salomé, Der Rosenkavalier, Die Fledermaus en los principales escenarios españoles Teatro Real de Madrid, Gran Teatre del Liceu de Barcelona, Arriaga y Euskalduna de Bilbao, Palacio de la Ópera de La Coruña, Kursaal de S. Sebastián, Campoamor de Oviedo, Gayarre de Pamplona, Maestranza de Sevilla, Villamarta de Jerez, Miguel Delibes de Valladolid e internacionales Golden de Palermo, Alte Oper Frankfurt, Staatsoper de Hamburgo, Concertgebouw de Ámsterdam, Musikverein de Viena, Salle Pleyel de Paris, Festival Pergolesi-Spontini de Jesi Italia, actuando bajo la dirección de Maestro como Ros Marbá, Alberto Zedda, Peter Maag, M. A. Gómez Martínez, Josep Pons, Víctor Pablo Pérez, M. Haselböck, Ottavio Dantone, Vasily Petrenko, William Christie, Simone Young y Lorin Mazel entre otros.

En el Teatro de la Zarzuela de Madrid ha cantado Doña Francisquita (Aurora la Beltrana), Pan y Toros (Princesa de Luzán), Los Diamantes de la Corona (Diana), La Calesera (Elena), La Revoltosa (Soledad y Mari Pepa), La Montería (Ana) y en el Palacio de Carlos V de Granada La Tempranica (Grabié, Gitana y Pastora) y Cecilia Valdés (Dolores e Isabel) etc.

Ha grabado CD. Sombrero de Tres picos para la Warner con la Orquesta Filarmonía de Canarias. DVD Il ritorno d’Ulisse in patria dirigida por William Christie y Les Arts Florissants. DVD de la Zorrita Astuta L. Janàcek dirigida por Kent Nagano versión animada en Castellano – Catalán.

Víctor Sordo, tenor

Nace en Badajoz. Se forma como pianista en dicha ciudad con Jesús Muela y Guadalupe Rey y posteriormente estudia grado superior de dirección coral con Ricardo Rodriguez en Sevilla. Perfecciona estudios con Fernando Eldoro, Peter Phillips, Owen Rees, Marcel Peres o Tamara Brooks entre otros.

Transversalmente, inicia sus estudios de canto con Maria Coronada Herrera, especializándose en canto histórico y perfeccionando con Ana Luisa Chova, Lambert Climent, Jan Van Elsacker, Miguel Bernal, Isabel Álvarez o Kevin Smith entre otros.

Canta como solista con la mayoría de los más destacados grupos y orquestas especializados españoles, Capella Reial de Catalunya, Le Concert des Nations, Hesperion XXI, Forma Antiqua, La Ritirata, Orquesta barroca catalana, Vespres d’Arnadí, Academia 1750, Orquesta barroca de Sevilla, Capilla real de Madrid, Alayre español, La Caravaggia, Accademia del piacere, Ars nova Barcelona, Studium Aureum, Orquesta de Cadaqués, Orquesta Verum, La compañía musical o Capilla Jerónimo de Carrión entre otros, y sus directores, Jordi Savall, Enrico Onofri, Aarón Zapico, Josetxu Obregón, Hiro Kurosaki, Eduardo López Banzo, Daniel Espasa, Josep Vila, Josep Cabré, Kenneth Weiss, Fausto Nardi, Michael Thomas, Oscar Gershensohn, Manuel Coves, Fahmi Alqai, Mireia Barrera, Carles Ponseti y Alicia Lázaro, en los principales festivales de numerosos países, España, Francia, Italia, Holanda, Bélgica, Suiza, Noruega, Israel, Polonia, Croacia, Alemania, Luxemburgo, Austria, Eslovenia, Macedonia, Portugal, Colombia y EEUU.

Así mismo, ha colaborado con otras agrupaciones como Collegium vocale Gent, Arsys Bourgogne, Ghislieri consort, Akademie für alte musik, Les Talens Lyriques, Les Sacqueboutiers de Toulouse, Zefiro Ensemble, La Fenice, Musica Ficta o La Colombina entre otros, y sus directores, Phillipe Herreweghe, Frans Brugen, Lluis Coll, Pierre Caó, Alfredo Bernardini, Giulio Prandi, Jean Tubery o Raul Mallavibarrena.

Perteneció durante dos años a la agrupación estable profesional Novalux ensemble, con la que interpretó como solista mas de 100 conciertos y realizó varias grabaciones discográficas.

También dedica parte de su tiempo a la interpretación de la música contemporánea, colaborando con Zahir Ensemble de Sevilla dirigido por Juan García o algunos estrenos absolutos, como el de la ópera Lazarillo de Tormes de Íñigo Casalí, con el propio compositor como director o la Cantata Ketevan de Vasco Negreiros, estrenada en 2017 en Goa (India)

Entre sus proyectos más personales, se encuentran la agrupación Luz y Norte junto a la gambista Calia Álvarez y la arpista Sara Águeda y el cuarteto vocal Vandalia, con los que ha interpretado numerosos conciertos y grabado varios CD.

Asimismo, también realiza una labor pedagógica impartiendo cursos de interpretación vocal histórica o interpretación especializada para grupos.

Ha realizado grabaciones discográficas para los sellos Deutsche Grammophon, Sony Harmonia Mundi, Alia Vox, Brilliant, Glossa, Pentatone, OBS-Prometeo, ACCP, Verso, Lindoro, Vanitas, Anima e Corpo y Enchiriadis, asi como númerosas grabaciones para radio y televisión: RTVE, TV1, TV2, Rn2, Catalunya radio, France Musique, NDR alemana, ARTE, RTS suiza o HRT croata entre otras muchas.

Sebastiá Peris, barítono

La consecución en 2013 del Primer Premio en el Concurso Nacional Permanente de “Juventudes Musicales de España” marca probablemente el inicio de la carrera del barítono valenciano Sebastià Peris (Tavernes Blanques, 1989) quien a pesar de su juventud está poniendo ya las bases de una trayectoria prometedora. Ese mismo año debutó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, donde ha participado en las producciones de La Verbena de la Paloma (José Carlos Plaza/ Cristóbal Soler), Curro Vargas (Graham Vick/Guillermo García Calvo-Martín Baeza-Rubio), Lady, be good (Emilio Sagi/Kevin Farrell), y donde en la temporada 2015-2016 cantó en el estreno mundial de María Moliner de Antoni Parera Fons con dirección artística de Paco Azorín y musical de Víctor Pablo Pérez.

En agosto de 2016 inició una colaboración con la Deutsche Oper am Rhein de Düsseldorf, que se alargará durante dos temporadas y que le llevará a trabajar con grandes batutas y directores artísticos en títulos como Rigoletto, Madama Butterfly o Ariadne auf Naxos.

En el campo lírico ha debutado además, entre otros, el Fígaro mozartiano, Papageno, Belcore, Schaunard, Marcello y Junius en The Rape of Lucretia. En mayo de 2015 la Embajada de España en Caracas en conmemoración del “40 Aniversario de El Sistema de Orquestas”, lo invita a participar en el “Festival Europeo de Solistas” así como en la “Temporada de Zarzuela de Caracas”, donde debuta el rol de Vidal en Luisa Fernanda (E. Vegas/G. Sportelli).

Destaca también una importante actividad concertística habiendo actuado junto a orquestas como la ORTVE bajo la dirección de J. de Boer, la Orquesta de Valencia bajo la dirección de C. Soler, o la Düsseldorfer Symphoniker bajo la batuta de L. Beikircher. Con la Orquesta de la Comunidad de Madrid en el Auditorio Nacional de Música, ha participado en Los Improperios (F. Mompou) bajo la dirección de J.R. Encinar; la Misa en Sol Mayor (F. Schubert) y Das Klagende Lied (G. Mahler), ambos bajo la batuta de V. Pablo Pérez.

Su repertorio sinfónico incluye obras como el Messiah de Händel, Johannes y Matthäus-Passion de Bach, Sinfonía n.º9 de Beethoven, Petite Messe Solennelle de Rossini, el Requiem de Duruflé, la Misa de Stravinsky, y el Requiem de Fauré.

Entre sus próximos compromisos en este ámbito destacan proyectos con la Düsseldorfer Symphoniker, Duisburger Philarmoniker, la Orquesta Sinfónica de Navarra, la Orquestra Simfònica de les Illes Balears, la Orquestra Simfònica del Vallès, entre otras, así como su debut junto a Forma Antiqva (A.Zapico) en el Festival de Primavera de Praga.

En noviembre de 2016 obtiene el Primer Premio de la Asociación Wagneriana de Madrid gracias al cual asistirá invitado al Festival Wagneriano de Bayreuth 2017.

Sebastià Peris se inicia a los ocho años como percusionista. Mientras estudia Ciencias Económicas en la Universidad de Valencia, descubre su vocación por el canto, empezando sus estudios en el Conservatorio Superior Joaquín Rodrigo. Finaliza sus estudios superiores con Patricia Llorens y actualmente recibe los consejos técnicos de Stephanie Doll.

Coro de Cámara de Extremadura

El Coro de Cámara de Extremadura nace en agosto de 2011 por iniciativa de los componentes del Coro de la Fundación Orquesta de Extremadura, con el fin de desarrollar y promocionar una oferta músico-coral de calidad tanto en dicha comunidad como fuera de sus límites. Acercar la música coral a todos los públicos y difundir el interés por el canto constituyen sus objetivos fundacionales. Para ello, cuenta con Amaya Añúa, directora titular del coro de la citada fundación desde su creación en 2006, la cual guía artísticamente la andadura del coro de cámara.

Sus componentes son, en su mayoría, profesores o estudiantes de música, gran parte de ellos, en la especialidad de Canto y poseen una amplia experiencia sinfónica-coral desarrollada con la Orquesta de Extremadura que incluyen obras como Mesías (Haendel), Réquiem (Fauré), Magnificat (Bach), Dixit Dominus (Haendel), Réquiem (Mozart), La Canción del destino (Brahms) ó Novena Sinfonía (Beethoven).

Además, ofrecido con acompañamiento o “a capella” , el Coro de Cámara de Extremadura cuenta con un amplio y variado repertorio que abarca desde la música antigua, destacando el “Stabat Mater” a diez voces de D. Scarlatti, la polifonía romántica (Schumann, Mendelssohn…) y del siglo XXI, la música americana, su repertorio navideño y un atractivo programa de zarzuela.

Víctor Pablo Pérez, director

Víctor Pablo Pérez nace en Burgos y realiza sus estudios musicales en el Real Conservatorio de Música de Madrid y en la Hochschule für Musik de Múnich.

Señalado desde sus comienzos como uno de los grandes y precoces valores españoles en el campo de la dirección de orquesta, entre 1980 y 1988 es director artístico y titular de la Orquesta Sinfónica de Asturias  y entre 1986 y 2005 director artístico y titular de la Orquesta Sinfónica de Tenerife, agrupación que se convierte rápidamente en un referente en el panorama musical español.

En 1993 toma las riendas de la Orquesta Sinfónica de Galicia, labor que lleva a cabo hasta agosto de 2013, consiguiendo en ese periodo un reconocimiento unánime por el nivel de excelencia alcanzado por el conjunto.

Sus distinciones han sido numerosas: Premio Ojo Crítico de Radio Nacional de España (1990), Premio Ondas (1992 y 1996), Premio Nacional de Música (1995), Medalla de Oro a las Bellas Artes (1999), Director Honorario de la Orquesta Sinfónica de Tenerife (2006), Director Honorario de la Orquesta Sinfónica de Galicia (2013), Hijo Adoptivo de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife y de la Isla de Tenerife, Medalla de Oro del Gobierno de Canarias, Académico correspondiente de las Reales Academias de Bellas Artes de San Fernando (Madrid) y Nuestra Señora del Rosario (Galicia-A Coruña).

Víctor Pablo Pérez colabora de forma habitual con el Teatro Real de Madrid, el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, Festival Mozart de la Coruña, Festivales Internacionales de Música de Canarias, Perelada, Granada, Santander, Schleswig Holstein, Festival Bruckner de Madrid, Rossini Opera Festival, Festival de San Lorenzo de El Escorial y Quincena Musical de San Sebastián. Además de dirigir habitualmente la práctica totalidad de las orquestas españolas, es llamado como director invitado por diferentes formaciones internacionales como HR-Sinfonieorchester–Frankfurt, Berliner Symphoniker, Münchner Symphoniker, Dresdner Sinfoniker, Royal Philharmonic, London Philharmonic, Orchestra del Maggio Musicale Fiorentino, Orchestra dell’Accademia Nazionale di Santa Cecilia di Roma, Orchestra Sinfonica Siciliana, Orchestra Sinfonica RAI di Roma, Orchestra Sinfonica di Milano Giuseppe Verdi, Orchestre National de Lyon,  Orchestre National du Capitole de Toulouse, Orquesta Sinfónica de Jerusalem, Orquesta Nacional de Polonia, Helsingborgs Symfoniorkester y Trondheim Symfoniorkester.

Del mismo modo colabora con grandes solistas como C. Zimerman, G. Sokolov, A. Volodos, L. O. Andens, P. Lewis, R. Blechacz, F. P. Zimermann, J. Rachlin, L. Kavakos, A. S. Mutter, Midori, Gil Shaham, N. Zneider, S. Chang, A. Steinbacher, G. Kremer, M. Vengerov, R. Fleming, M. Bayo, A. Arteta, N. Dessay, N. Stutzmman, E. Podles, V. Kasarova, F. Cedolins, I. Mula, P. Domingo, R. Villazón, C. Álvarez, J. Bros, Mª J. Moreno, A. Murray y M. Barrueco, entre otros.

Víctor Pablo Pérez es, desde Septiembre de 2013, Director Artístico y Titular de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid.

Guía de escucha